Gastronomía | Vino

Vino y chocolate, un verdadero maridaje

vino y chocolate

Frutos secos, quesos, embutidos… Hoy en día todo se puede maridar con un buen vino. Pero, ¿y el chocolate? También. Hay quien dice que vino y chocolate no armonizan bien, pero son dos productos gastronómicos con más elementos en común de lo que parece.

El secreto está en saber encontrar el equilibrio entre ambos componentes. Pero no es una tarea fácil. Lo más importante es conocer bien los dos productos que vamos a maridar. En este caso, vino y chocolate poseen unas cualidades muy similares. En ambos casos debemos conocer su intensidad, su textura y las infinitas combinaciones que nos pueden aportar en nuestro paladar. Algunas, muy sorprendentes.

¿Cómo elegir vino y chocolate para que casen a la perfección?

Para poder hablar con conocimiento de causa sobre esta armonía (no) imposible, nos hemos fijado en un post publicado por Cristina Alcalá en Club Torres.

Alcalá propone algunas reglas generales a tener en cuenta cuando tengamos un trozo de chocolate y una copa de vino delante. Unos primeros condicionantes que seguro nos pueden ayudar a la hora de escoger a los dos protagonistas del maridaje.

  • Los vinos tintos de medio cuerpo aportan sabores de frutas rojas y especias.
  • Los vinos tintos densos y con bastante barrica resaltan las notas de tabaco, vainilla o café.
  • Los vinos blancos contribuyen con las notas de frutas blancas y cítricos.
  • Los vinos dulces, tanto tintos como blancos, aportan unas sensaciones licorosas y cremosas muy especiales. No descartar los vinos espumosos, algunos chocolates combinan excelentemente con ellos.

vino y chocolate

Con estas primeras pistas, debemos tener en cuenta que los chocolates más ligeros maridan muy bien con vinos similares y los chocolates con mayor porcentaje de cacao con vinos de más cuerpo. Por ejemplo, para chocolates suaves sería muy adecuado un vino joven, afrutado y muy a menudo monovarietal como nuestro 3055 Chardonnay.

Si queremos arriesgar, debemos tener en cuenta que los chocolates con mucho cacao, amargos y agridulces combinan muy bien con variedades como Syrah, Pinot Noir, un brandy o un vino de Oporto. Así, si queremos comer chocolates puros podemos maridarlos con un vino robusto y con cuerpo, como nuestro Vinya Le Havre Cabernet Sauvignon Reserva.

Como podéis ver, las combinaciones son infinitas. No hay nada imposible. Solo es cuestión de jugar con los sentidos y dejarse llevar, especialmente por el gusto. ¿Os animáis?