Jean Leon |

Las personas, como el vino, mejoran con el tiempo

¿Qué podemos hacer para ser más felices? ¿Qué capacidades tengo que potenciar para ser mejor persona, amigo, pareja, marido o esposa? Muchas de estas preguntas no tienen una respuesta clara, o más que nada, depende de quien las responda, pueden tener muchas interpretaciones.

Cada uno vive la vida a su manera. No hay un manual de superación. Aunque muchos escritores hayan aprovechado el momento de crisis para redactar centenares de manuales de autoayuda. No, este artículo no pretende serlo.

Lo que sí pretende ser es un modesto y breve decálogo para todos aquellos que han decidido hacer un paso adelante. No para mejorar profesionalmente, ni para aprender de una vez inglés. Tampoco para ser mejor deportista y hacer una media maratón que hace tiempo que se les resiste. Nada de todo esto.

Son cuatro consejos básicos para ser mejor persona. A veces, con el paso de los años, nos damos cuenta que no es tan complicado. A las personas nos pasa lo mismo que los vinos. El tiempo nos acaba perfeccionando.

 

  1. Ser optimista. Es una actitud de la vida accesible a todos y no todos la saben ver. Hay quien tiende a ser negativo. Que se empeña en ver la botella medio vacía. Que resta y que nunca suma. Para ser mejor, conviene ver la vida con un símbolo positivo entre ceja y ceja.
  1. Cuidar las relaciones humanas. Las nuevas tecnologías han aportado a la sociedad muchas cosas buenas. Pero también han aportado puntos negativos. Han restado contacto directo con las personas que queremos. En la medida que se pueda, y el tiempo nos lo permita, es bueno recuperar las llamadas, los cafés, las comidas o los afterwork con una copa de vino entre las manos. Conviene recordar que hay vida más allá de los grupos de Whatsapp.
  1. Hacer lo que más te guste. Puede parecer un consejo muy utópico y no todo el mundo puede o lo sabe hacer, pero vale la pena intentarlo. Hoy en día, la gente trabaja de lo que puede y no de lo que quiere. Trabajar de lo que a uno le gusta es muy complicado, pero no es imposible. Si se hace aquello con lo que uno mismo se identifica, los resultados hablarán por ellos mismos. Frente al bloqueo, conviene cambiar. La mayoría de cambios traen detrás la posibilidad de ser mejores.
  1. Aprender continuamente. Siempre es interesante aprender cosas nuevas. Un deporte, un hobby o empezar una nueva actividad, puede servir para enfocar la vida de una manera diferente. Aprender es sinónimo de crecer y, si queremos ser mejores personas, nunca debemos de dejar de hacerlo.

Estos cuatro puntos pueden servir para ayudarnos a mejorar como personas, pero nos vamos a permitir el lujo de añadir un quinto: La vida, con una copa de vino en las manos, se ve de otra manera. ¿Lo habéis probado?