Jean Leon |

La amistad es como un buen vino

La vida de cada uno se compone de grandes momentos. Aquellos que estuvieron marcados en rojo en nuestros calendarios. El tiempo pasa muy rápido. Incluso demasiado. Por esta razón a veces conviene parar y recordar aquellos instantes con detenimiento. Valorarlos y si es necesario revivirlos. Es lo que vamos a hacer en este post.

En 1980, 35 años atrás, Ronald Reagan se convirtió en presidente de los Estados Unidos de América. Sin duda, un hito importante en su cronología vital y en la de un buen amigo suyo: Jean Leon.

El nuevo presidente americano y Jean Leon eran amigos. Habían entablado una buena amistad durante la carrera como actor en Hollywood de Reagan y éste se convirtió posteriormente en cliente habitual al restaurante que fundó Jean Leon en Beverlly Hills.

Un día le prometió que si salía elegido como presidente, serviría su vino en la ceremonia de investidura en la Casa Blanca. No iba de farol. Reagan ganó y el 20 de enero de 1981 se descorcharon muchas botellas de Vinya La Scala Cabernet Sauvignon Gran Reserva 1975.

Jean Leon jamás olvidó aquel gesto. Le había dado la palabra y había cumplido. Solo ellos dos, entre los cientos de personalidades que reunía ese banquete, sabían que aquel era, en realidad, un brindis por las amistades añejas maduradas con el tiempo.

Por este motivo, 35 años más tarde, lo seguimos recordando, principalmente porque lo más fácil era que Ronald Reagan escogiera un vino más consolidado y conocido. Pero no. Se lo había prometido a su buen amigo y su palabra estaba por encima de otras cosas. Un acto que certifica que la amistad, es como un buen vino. Nace y con el tiempo coge valor.