Gastronomía |

El Día Mundial del Chocolate también se puede celebrar con vino

Es uno de los alimentos que más gusta. Hay poca gente que pueda resistirse a su sabor. Hay quien la prefiere con leche, blanca o con una cantidad muy elevada de cacao. Nos imaginamos que ya sabéis de qué estamos hablando, ¿no? Pues claro: el chocolate.

Y ¿por qué hablamos de chocolate precisamente hoy? Fácil: Hoy se celebra su particular Día Mundial. Una fecha señalada para los amantes de un alimento que se puede comer de muchas formas diferentes, pero no siempre a la misma hora. Encaja en cualquier hora del día. Para desayunar, de postre, para la merienda, después de cenar…  cualquier momento es bueno para dejarnos seducir por su sabor. Pero, algunos pensaréis, ¿se puede combinar con el vino? Hay quien dice que vino y chocolate no armonizan bien. Falso. Son dos productos gastronómicos con más elementos en común de lo que parece.

El secreto está en saber encontrar el equilibrio entre ambos componentes. Pero no es una tarea fácil. Lo más importante es conocer bien los dos productos que vamos a maridar. En este caso, vino y chocolate poseen unas cualidades muy similares. En ambos casos debemos conocer su intensidad, su textura y las infinitas combinaciones que nos pueden aportar en nuestro paladar. Algunas, muy sorprendentes.

Para poder hablar de todo ello, hoy queremos recuperar un post que publicó Cristina Alcalá en el blog de Club Torres en que nos proponía algunas reglas generales a tener en cuenta cuando tengamos un trozo de chocolate y una copa de vino delante. Unos primeros condicionantes que seguro nos pueden ayudar a la hora de escoger a los dos protagonistas del maridaje.

  • Los vinos tintos de medio cuerpo aportan sabores de frutas rojas y especias.
  • Los vinos tintos densos y con bastante barrica resaltan las notas de tabaco, vainilla o café.
  • Los vinos blancos contribuyen con las notas de frutas blancas y cítricos.
  • Los vinos dulces, tanto tintos como blancos, aportan unas sensaciones licorosas y cremosas muy especiales. No descartar los vinos espumosos, algunos chocolates combinan excelentemente con ellos.

Con estas primeras pistas, debemos tener en cuenta que los chocolates más ligeros maridan muy bien con vinos similares y los chocolates con mayor porcentaje de cacao con vinos de más cuerpo. Si queremos arriesgar, debemos tener en cuenta que los chocolates con mucho cacao, amargos y agridulces combinan muy bien con variedades como Syrah, Pinot Noir, un brandy o un vino de Oporto.

Ya veis qué las combinaciones pueden llegar a ser infinitas y depende en gran parte de cada paladar y sus preferencias.  No hay nada imposible. Solo es cuestión de jugar con los sentidos y dejarse llevar, especialmente por el gusto. ¿Os animáis? Por cierto, nos gustaría hacer una mención especial a Simon Coll, un elaborador de chocolate que tenemos muy cerca de nuestras bodegas y con el que tenemos una relación excelente.