Gastronomía |

Cómo hacer un brunch a base de huevos benedict en casa

Como ya sabéis, nos gusta compartir todo tipo de recetas y trucos culinarios. Dulces, salados, aperitivos… y hoy os vamos a compartir una comida que puede funcionar a la vez como desayuno o comida. Con esta descripción seguro que ya sabéis de qué os estamos hablando: efectivamente, del Brunch.

Brunch es otro de estos términos anglosajones que se han colado en nuestro vocabulario diario. Y no se cuelan porque sí, lo hacen porque enseguida los adoptamos y los ponemos en práctica. El brunch funciona muy bien para matar dos pájaros de un tiro. Posponemos el desayuno y adelantamos la comida. ¿Resultado? Un tentempié, cargado de alimentos nutritivos, que combina dos comidas principales en una.

Si miráis por Internet, o sois asiduos a locales donde sirven brunch, os habréis dado cuenta de que uno de los alimentos más utilizados es el huevo (también el aguacate). El huevo es un alimento que se puede cocinar de mil maneras distintas. En forma de tortilla, de revuelto, frito, duro, etc… Pero si hay una receta mítica de huevos y brunch son los Huevos Benedict o Benedictinos.

Como todos los platos, existen varias versiones sobre su origen. La más antigua, principios del año pasado, asegura que el creador de este plato es E.C. Benedict. En cualquier caso, la receta es muy sencilla y consiste básicamente en dos mitades de un muffin inglés recubierto de bacon, huevo escalfado y todo bañado con salsa holandesa.

Es importante que el muffin inglés sea auténtico o si no tenemos uno a mano, lo podemos sustituir por unos bagels o por unas simples rebanadas de pan de molde.

Para preparar la salsa holandesa y los huevos Benedict nos hemos fijado en la receta que publican los amigos de Recetas de Rechupete. Podéis ver todos los pasos detallados en este aquí.

Seguro que si seguís con atención todos los pasos, estaréis en disposición de hacer un brunch en casa. ¡A disfrutarlo!