Personas Inspiradoras |

«Hay que vivir cada instante de la vida. Ser positivo y mantener el alma despierta»

Un accidente de tráfico cuando sólo tenía 18 años dejó a Noe Gaya en silla de ruedas. Dos décadas después, su fortaleza y su espíritu de sacrificio son un ejemplo de cómo afrontar la vida a pesar de las adversidades. Escribir y pintar son sus vías de expresión y de comunicación. Disfrutar de cada momento y vivir la vida tal y como la ha preparado el destino. Así es y piensa Noe Gaya.

Siempre has sido una persona muy comprometida con la acción social. ¿Es un sentimiento innato o de repente se te despierta en un momento determinado de la vida?

La verdad es que ya se nace con este sentimiento, siempre me ha gustado escribir lo que me corre por dentro. También he sido siempre muy emotiva.

20 años del accidente que cambió tu vida. 20 años de autosuperación y lucha constante. ¿De dónde sacaste la fuerza para seguir adelante?

Sí, la lucha continúa porque hay algo que me dice que no me rinda, que siga luchando. He tenido mucha fuerza gracias al amor de mi familia que también son ángeles para mí y poco a poco he conseguido muchas cosas. A veces miro el camino que he hecho y lo que estoy haciendo y realmente estoy muy orgullosa de mí misma. No sé hasta dónde llegaré ni cómo acabará todo, pero sigo, me mantengo positiva esperando los regalos que la vida me ofrece. De momento no me puedo quejar.

¿Qué le pasa por la cabeza a una adolescente de 18 años tras un accidente como el tuyo?

Pues infinidad de pensamientos. Es una situación muy extraña, confusa y oscura. No sé cómo he llegado a pasar aquel tiempo tan duro. Poco a poco estoy bastante mejor y animada y la gente de mi alrededor también. Esto también me está ayudando mucho a seguir con ganas de vivir.

En 2015 escribiste el «Camino de la Mariposa», han pasado 5 años y recientemente has escrito un libro de cuentos infantiles. ¿Qué significa para ti escribir?

Sí, primero hice el libro, cuando estaba en un momento difícil, pero con mucha fe, esperanza y fuerza. Es donde hablo de sentimientos, emociones y sensaciones que he ido sintiendo desde el año 2000, cuando tuve el accidente de tráfico. En primera persona expreso lo que ha significado para mí y los míos este giro de la vida. Fue un proceso duro terminarlo. Con mi limitación no es tan sencillo escribir, ya que necesito un programa que me facilita el ordenador. Con mucha paciencia debo buscar las letras en un abecedario digital y con el dedo gordo de la mano derecha y un pulsador, pulsar aquella letra que quiero. Estuve unos dos años aproximadamente escribiendo. Aun así, espero que haya servido y sirva para despertar el corazón y la mente de muchas personas. Este es el principal objetivo.

Entonces, años después, me cayó del cielo un ángel que me ayudó a poder editar mi primer cuento: «Aprendiendo a volar». Raúl Arenas se propuso el reto solidario de recorrer 190 km y con la ayuda de patrocinadores y donativos hizo realidad mi sueño. Con todo lo que recaudó me financió el cuento del que os hablo. Para mí escribir lo es todo, es mi forma de comunicarme.

El arte ha sido una de tus vías de escape y de expresión. ¿Siempre has tenido interés por el mundo del arte y la cultura?

Sí, ha sido una manera de poder salir adelante y resurgir de las cenizas. Y mira que a mí el arte antes del accidente no me gustaba. En cambio, en su momento me distrajo y me ayudó económicamente a mí y a mis padres. Suerte de mi madre que me apoyó y así a las dos también nos fue muy bien.

¿Eres consciente de que tu experiencia es de gran ayuda para personas que han vivido una experiencia similar a la tuya?

Sí, soy muy consciente.

¿Si pudieras hablar con cada una de ellas que les dirías?

Que tengan fe, esperanza y armonía en la familia, que tengan ganas de vivir y esperar los regalos que nos da la vida. También que agradezcan el simple hecho de levantarse cada día, que el tiempo pasa muy deprisa y en un instante todo puede cambiar.

Tu discapacidad no te ha impedido subir montañas. ¿Cómo recuerdas la iniciativa de las «5 cumbres»? ¿y toda la implicación de atletas de élite que colaboraron?

Fueron momentos muy especiales, ya que me sentía muy a gusto allí con amigos que me ayudaron a volar, aunque fuera sólo por momentos y por dentro. Colaboraron muchas personas, estuve muy contenta y tengo un muy buen recuerdo.

Háblanos de tu madre, de tu familia y cómo de importantes han sido en tu vida.

Mi madre es mi ángel, la que más me conoce. Una gran persona luchadora, la que nunca me ha dejado. De hecho, mis padres son mi motor, mis piernas y mis brazos. La verdad es que no puedo estar mejor cuidada. Me hace falta todo, pero a la vez lo tengo todo. Mi hermana, mi cuñado y mis sobrinas también han estado siempre a mi lado. Poco a poco he ido evolucionando, me encuentro mucho mejor, ellos están mejor y todos vivimos mejor.

¿Tienes en la cabeza algún nuevo reto?

Continuar persiguiendo mis sueños y algunos deseos. De momento, vivo el día a día y el resto de mi vida estoy esperando los regalos que la propia vida me ofrece, pero siempre disfrutando de la segunda oportunidad que se me dio.

¿Cómo te gustaría vivir a lo largo de tu vida?

Tal como me lo ha preparado el destino.

¿Qué consejo nos darías para vivir la vida con más optimismo a pesar de las dificultades?

Vivid cada instante que nos da la vida. Hay que ser positivos y mantener el alma despierta, alegre y positiva a pesar de las complicaciones que se nos plantean.

Pequeñas degustaciones

Un rincón en el que te perderías.

Una isla con un lago de agua turquesa con dos delfines, que pudiera jugar con ellos y acariciarlos y que hubiera una cabaña donde pudiera sentir y observar el paisaje.

¿Qué es lo que más te gusta hacer?

Me gusta mucho tomar el sol y notar su calor.

Un defecto y una virtud.

Un defecto que tengo es que no controlo según qué situaciones cuando la rabia se apodera de mí. Una virtud es que tengo mucha empatía.

¿Qué querías ser de pequeña? ¿Y de mayor?

Pues a mí siempre me han gustado los niños pequeños y de mayor estuve trabajando en una guardería. Me gustan los niños, pero después del accidente me gusta mucho la ropa e ir bien vestida