Jean Leon |

El Penedés: donde la tierra es única

Jean Leon era una persona muy perseverante. En el año 1962, después de conseguir uno de sus primeros sueños, abrir el restaurante más célebre de Hollywood, decidió que había llegado el momento de crear su propio vino y hacer realidad su segundo sueño.

 

Buscaba un producto para deleitar a su selecta clientela de Los Ángeles y quería encontrar la mejor zona del mundo para cultivarlo. La encontró en el Penedés y un año más tarde, en 1963, fundó la bodega al más puro estilo Chateau de Burdeos.

 

Jean Leon fue el primero en producir vinos de Cabernet Sauvignon y Chardonnay en España. Se decidió por estas variedades porque sabía que funcionaban muy bien, y todo lo francés respiraba aires de exclusividad. Sin duda, una auténtica revolución en aquellos tiempos, especialmente para los viticultores de la zona.

 

Pero, ¿por qué escogió esta zona del Penedés y no cualquier otra? La respuesta es fácil: por el clima y la tierra.

 

El clima

Las condiciones climatológicas de la comarca son típicamente mediterráneas, caracterizadas por su suavidad y calidez. Queda protegida de los vientos fríos pero la comarca está abierta al Mestral y los vientos de poniente. Además, en verano predominan las marinadas.

 

Es una comarca con muchas horas de sol y con una gran frecuencia de lluvias. Dos puntos a favor para la buena maduración de la uva. El Penedés vive atrapado entre mar y montaña, en plena depresión pre litoral catalana.

 

La región se reparte el terreno de un modo escalonado: Desde el Penedés Marítimo, que acaricia la cordillera litoral, pasando por el Penedés Central que lo mismo mira a Montserrat que a la costa, hasta llegar al Penedés Superior, cuyos viñedos situados en cotas de hasta 700 m de altura parecen devolvernos la imagen de un espejo que adorna cualquier viñedo centro europeo.

 

A causa de su configuración orográfica, presenta diferentes microclimas con diferencias térmicas que se incrementan la con altitud.

 

La terra del Penedès

 

La tierra

El suelo, en general, es de origen cuaternario, calcáreo y arcilloso. De color marrón y pobres en materia orgánica, son ideal para el cultivo de la vid, ya que producen menor rendimiento en la viña y, como consecuencia, más calidad de la uva.

 

El clima y la tierra fueron las claves por las que Jean Leon aterrizó en el Penedés. La perseverancia y la tenacidad fueron vitales para que su segundo sueño se hiciera realidad. Al final, el tiempo le ha dado la razón.