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El arte de servir el vino

Abrir una botella de vino puede ser un acto de lo más anodino o convertirse en algo festivo y excepcional. Depende de la ocasión y el vino, pero algunas simples reglas del arte de servir el vino se deberían mantener para gozar al máximo del preciosa líquido que hay en la botella.

 

No hablaremos de un protocolo estricto, ni de algo que se le parezca. Pero os aseguramos que si seguís los consejos que os daremos a continuación, haréis más agradable la experiencia de beber una copa de vino.

 

La temperatura

 

Es el factor más importante a tener en cuenta. No hay nada peor que un vino, blanco o tinto, servido caliente. La única sensación que tendremos es la del alcohol que sobresale, i en el caso de los blancos, una acidez muy desagradable. Esto puede provocar que no nos acabemos ni la primera copa.

 

Según el tipo de vino, os podéis fijar en la tabla que os adjuntamos, pero está claro que saber la temperatura de un vino es muy difícil. Normalmente no llevamos un termómetro en el bolsillo. Cierto.

 

Los blancos deben estar en la nevera. No pasa nada si cuando los abrimos están más fríos que la temperatura ideal. Con el clima que tenemos, rápidamente subirá la temperatura. Un consejo: tened a mano un cubitera con hielo y agua para que se mantengan fríos.

 

Para los blancos frescos y ligeros como el 3055 Chardonnay, intentad tener más hielo que agua. Para el chardonnay Vinya Gigi, con crianza, no hará falta tener tanto hielo. Para apreciar toda su complejidad lo beberemos un poco más subido de temperatura.

 

Los rosados, como el 3055 Rosé, los podemos tratar como los blancos. Que no suba de temperatura. La cubitera es un buen aliado para este vino.

 

Y los tintos? En un post anterior ya hablamos de la temperatura de servicio. Solo os queremos recordar que nada de “temperatura ambiente”. Los tintos con crianza, como nuestros vinos de finca, los podéis servir entre 17º o 18º y dejar que suban hasta los 20º. Para tintos jóvenes, como el 3055 merlot-petit verdot, se deben mantener entre 16º y 18º.

 

Temperatura de servicio:
TIPOS DE VINO TEMPERATURA
Blancos y rosados ligeros 7-10ºC
Espumosos 6-8ºC
Blancos con crianza  rosados 10-12ºC
Tintos jóvenes 12-15ºC
Tintos con crianza 17-18ºC

 

¿Cómo enfriar una botella rápidamente?

 

¡Nada de ponerla en el congelador! Coged un recipiente con hielo, agua y un puñado de sal y poned la botella dentro. En pocos minutos estará bien fría. No hace falta que sea una cubitera, ¡con un cubo os puede funcionar perfectamente!

 

¿Por dónde cortamos la cápsula?

 

Habréis visto que hay restaurantes en los que el camarero corta la cápsula por encima del cuello y otros por la parte de abajo. Nuestro sommelier, Sergi Castro, lo hace siempre por la parte de abajo. “Es la manera de asegurar que el vino no toca la cápsula y que ningún trozo mal cortado acabe dentro de la copa de vino.”

 

¿Qué sacacorchos utilizaremos?

 

Con el que os sentís más cómodos. Eso sí, procurad clavarlo siempre por el centro del corcho sin traspasarlo, para evitar que pequeños trozos de corcho caigan dentro del vino. Por seguridad, limpiad el interior del cuello con papel de cocina. No os olvidéis de oler el corcho. Muchos de los defectos del vino los podemos detectar solo oliendo el corcho.

 

Decantar, oxigenar o filtrar

 

En la mayoría de casas hay un decantador de vinos. Pero, ¿con qué vinos lo utilizaremos? Normalmente con los tintos, pero la acción de decantar y la de oxigenar son totalmente diferentes. Decantaremos los vinos viejos (o muy viejos) en los que el paso del tiempo ha creado un depósito sólido que no queremos que esté en el vino.

 

Lo tendremos que hacer con mucho cuidado para evitar que las copas se llenen de depósitos sólidos. Intentaremos evitar el contacto prolongado de estos vinos con el aire, ya que por su edad, tienden a oxidarse con facilidad.

 

Los vinos más jóvenes los podemos oxigenar. Traspasarlos de manera vigorosa al decantador para que la acción del aire los abra. Seria como abrir una ventana para ventilar. El vino está cerrado dentro de la botella y en su juventud puede coger lo que denominamos aromas de reducción (de cerrado). De esta manera eliminamos estas aromas poco agradables de una manera más eficaz.

 

Algunos vinos nos llegan sin filtrar. Normalmente en la etiqueta lo indica, y al servirlo, vemos que puede haber una especie de polvo mezclado con el vino. No pasa nada si os lo bebéis así. No es nada que no sea natural y tranquilos que no os sentará mal. Pero si lo preferís, podéis filtrar el vino con un colador metálico de malla fina.

 

Copa, vaso, porrón…

 

Para gozar plenamente con el vino y de todas sus características siempre será mejor beberlo con una copa de cristal transparente y fino. Pero conviene adaptarnos a cada situación. En casa, por ejemplo, es bueno tener algunas copas de vino de calidad para beber vino en condiciones.

 

Pero el vino tiene que ser una cosa fácil, sin complicaciones. Por ejemplo, en el campo o en una barbacoa no esperemos encontrar copas de vino de cristal de calidad!

 

Como podéis ver, son normas sencillas de servicio que os ayudarán a gozar del vino con todo su esplendor. Ahora solo os queda una cosa: degustar y gozar del vino!