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El acto de brindar: mitos y teorías

Si nos centramos en lo que puramente significa un brindis es muy sencillo. Es la acción de brindar antes de beber. Sin más. Pero desde sus inicios ha sido una acción estrechamente ligada con el vino. Normalmente brindamos en celebraciones y es una costumbre muy extendida el expresar buenos deseos o felicitar en el mismo momento en el que entrechocan las dos copas. Lo que no está del todo claro es su origen. Hay diferentes teorías y algunos mitos sobre esta acción, que en estos días, cogerá una relevancia especial.

Si buscamos la palabra “Brindis” en el diccionario, veremos que es una palabra que proviene del alemán “bring dir’s”, que quiere decir: “yo te ofrezco”. Pero ¿qué ofrecemos con el brindis? ¿quién inventó esta expresión?

Antigua Roma: cuestión de confianza

Se piensa que el acto de brindar se originó en el siglo IV a.d.C, pero por una razón bien distinta a la actual. Envenenar las copas era algo habitual en la antigua Roma por lo que los anfitriones, como símbolo de confianza, entrechocaban con fuerza sus copas con las de los invitados para que el líquido pasara de una copa a otra. De esta manera, se desterraban suspicacias y, mirándose a los ojos, ponían fin a la desconfianza mutua.

Otra teoría, también con origen en la antigua Roma, afirma que los romanos entrechocaban las copas para que el oído también participara del gozo de la bebida. Se decía que en el vino disfrutaban todos los sentidos menos el oído. Brindar era el modo de involucrar los cinco sentidos. Y, valga la redundancia, tiene sentido.

Griegos y romanos: ¡más alcohol!

Otra de las versiones indica que en las sociedades antiguas romana y griega los grandes banquetes y fiestas eran muy habituales. Ante la magnitud de gente que frecuentaba esas fiestas, los comensales levantaban y golpeaban sus copas para llamar la atención de los sirvientes para que llenaran de nuevo sus copas de alcohol.

Celebración de una victoria

Otro origen del término se remonta al siglo XVI. Cuenta la historia que cuando las tropas de Carlos V, el lunes 6 de mayo de 1525, tomaron y saquearon Roma, lo celebraron llenando sus copas de vino, alzándolas al frente y diciendo todos al unísono “bring dir’s” (yo te lo ofrezco).

Como podéis ver, los mitos, orígenes e historias alrededor de los brindis son infinitas. Las hay de todos los colores. Lo que sí es cierto es que, actualmente, cuando brindamos lo hacemos como modo de celebración. Es una costumbre extendida, principalmente en la sociedad occidental. Si nos miramos a los ojos cuando lo hacemos, si tenemos que estar de pie o si brindar con agua puede traer mala suerte, lo dejaremos a los más supersticiosos.

Lo más importante es que siempre hay algo que celebrar. No hace falta que sea un cumpleaños, un ascenso o una buena noticia. A veces, conviene brindar por la vida, por la salud y por la felicidad. Aprovechad estos días y brindad con una buena copa de vino. ¿Tinto, blanco o rosado? Vosotros mismos. 😉